historia
Información General Prótesis a la Medida Galería de Fotos
Inicio
Contáctenos
 

nuestra HISTORIA

Roberto Iglesias V. En 1970 a los 22 años reparaba una instalación telefónica en casa cuando la guía de alambre que utilizaban se rompió y le atravesó el ojo. A partir de ese momento su vida cambiaria para siempre. Fue operado y tras una fuerte infección perdió el ojo por completo. La tortura comenzó al verse en la necesidad de utilizar un ojo artificial. No se parecía en nada al suyo, tenía otro color, era vacío. Simplemente lucía ajeno, inexpresivo y muerto. Usar ese ojo falso era como salir a la calle desnudo, sentir la mirada de todas las personas a su alrededor le provocaba gran vergüenza y temor de dar la cara, lo que le aisló del mundo incluso dentro de su propia casa. Más difícil aún era soportar ese cuerpo extraño enterrado en su órbita como una piedra gigante que, pese a las adaptaciones le molestaba todo el día provocándole secreciones, sangrados y mucho dolor. La vida se convirtió en un martirio que le llevo a cambiar de prótesis ocho veces en año y medio, pero todas ellas con los mismos malos resultados. Desesperado y frustrado un día tomó un martillo y partió ese ojo. Emprendió entonces la búsqueda de una prótesis ocular que le permitiera tener una vida más digna. Experimentó con diversos materiales de manera persistente, hasta que consiguió elaborar una prótesis ocular que lo dejó completamente satisfecho, brindándole la comodidad y apariencia que tanto había buscado. Así se inicio en la elaboración de prótesis oculares individualizadas, el resultado de su trabajo le trajo un prestigio que pronto le llevaría a trascender las fronteras de Guatemala hasta Estados Unidos, en donde recibió de inmediato el reconocimiento de su trabajo e investigación, llevándolo a ocupar un lugar dentro de los Ocularistas de aquel país.

Roberto Emilio Iglesias se interesó por la elaboración de prótesis oculares desde la adolescencia, inicio en 1989 a la edad de 19 años y bajo el cuidadoso entrenamiento de su padre trabajó junto a él en Guatemala y El Salvador hasta 1998. En 1999 se mudó a México en donde se estableció y brinda sus servicios en la actualidad. En 2002 es aprobado como miembro asociado a la "American Society Of Ocularists" (ASO) entidad dedicada a la investigación, educación y desarrollo de estándares para Ocularistas en Estados Unidos, Canadá y otros países. Actualmente es miembro Diplomado por la ASO al haberse graduado del programa de educación de la entidad. En 2010 fue distinguido con el reconocimiento "Joseph A. LeGrand Award" otorgado anualmente a un Ocularista por sus presentaciones, logros académicos y contribuciones a la "American Society of Ocularists", este le brindó el honor de impartir la plática de apertura del Seminario del Consejo Médico en el Congreso Anual 2010 celebrado en Chicago en conjunto con la "American Academy Of Ophthalmology".

Alejandro Iglesias se incorpora al trabajo familiar en 1996 a los 22 años de edad, entrenado como Ocularista también por su padre. Estudió la carrera de Optometría en la Ciudad de México de la que se graduó con honores en 2002. En 2003 se dedica a la atención de pacientes en Guatemala y El Salvador visitando este último una semana al mes hasta el año 2010. En 2005 se establece en México, posteriormente en 2008 junto a su hermano inician la elaboración de prótesis oculares en la ciudad de Monterrey y en 2009 en Guadalajara. Actualmente atiende exclusivamente pacientes que necesitan prótesis oculares de todas las regiones de México, Guatemala y Honduras.

Diego Iglesias el menor de los tres hermanos continúa con la tradición familiar iniciando su entrenamiento como Ocularista al lado de su padre a los 19 años de edad en 2001, laborando en Guatemala hasta el 2009. Concluye sus estudios de la carrera de Optometría en Guatemala graduándose con honores en 2005. En 2009 se muda a Nicaragua en donde se estableció y actualmente labora atendiendo exclusivamente pacientes que necesitan prótesis oculares de toda Centro América principalmente de Nicaragua, El Salvador y Costa Rica.

Con experiencia de toda la vida hoy en día esta familia separada por las distancias entre Guatemala, El Salvador, Nicaragua y México pero unida por el amor y la labor que realizan, tienen por consigna brindar a los pacientes, las mejores prótesis oculares, razón por la cual literalmente miles de pacientes, desde toda América Latina, Estados Unidos e inclusive Europa han viajado buscando lo que Roberto Iglesias inicio hace muchos años.

Familia Iglesias

 



 
 
Miembro asociado a
"American Society of Ocularists"